Archivo de la etiqueta: Murcia

Tula: la heroína del apocalipsis murciano

IMG_6834

Estamos acostumbrados a que, cuando vemos una película apocalíptica, la hierba atraviesa el asfalto y los animales toman las calles. Todo esto lo observamos desde la tranquilidad que nos da la comodidad de nuestro sillón y el conocimiento de que todo esto es una ficción. En estas situaciones apocalípticas siempre encontramos un héroe que suele destacar por su gran humanidad en momentos tan difíciles.

Para narrar nuestra historia tomemos la imagen de hierba creciendo a través del asfalto, calles desiertas y muertos por doquier. Nos imaginamos un ambiente enrarecido, turbio y triste, y que destila olor a muerte en todas sus calles. Esta imagen se pudo dar perfectamente en la ciudad de Murcia al comienzo del siglo XIX. La ciudad había sufrido los rigores de la guerra que sobrevino tras la invasión francesa, seguido más tarde por una de esas mala cosecha que de tanto en tanto azotaban a la ciudad.

English: The yellow fever mosquito Aedes aegyp...

Aedes aegypti. (Photo credit: Wikipedia)

Un día el mal comenzó a extenderse en forma de fiebre amarilla y comenzó a derrotar a una población castigada de por sí y en muchos casos con serios problemas de nutrición. La fiebre amarilla es una epidemia de origen africano y que provocó grandes pandemias en Europa y América. Una de las primeras se registró en 1647 en Barbados. Las epidemias de fiebre amarilla se solían producir en los principales núcleos humanos, donde el mosquito “Aedes” puede hacer de las suyas más fácilmente. La enfermedad se incuba entre tres y siete días. En las siguientes dos semanas se producen fiebres altas, insuficiencias hepáticas o renales y se vomita sangre. La enfermedad era sumamente contagiosa, por lo que las ciudades se declaraban en cuarentena y no se permitía ni entrar ni salir a la gente, llegando las ciudades a colocar soldados en las puertas de las mismas.

Al principio de la epidemia, los que no mostraban ninguno de los síntomas decidieron abandonar la ciudad, no sólo lo hicieron los poderosos, sino que era una medida adoptada por todo el que podía emprender la huída. Ya en la Edad Media se popularizó la expresión «Huir rápido, irse lejos y volver tarde». Fue tal la despoblación que sufrió la ciudad que no quedó gente útil para gobernarla, ocupándose de ello gente voluntariosa, pero con escasa preparación que en muchos casos murió por la fiebre amarilla.

Todas las historias apocalípticas tienen su héroe y es aquí cuando encontramos a Tula, la heroína de nuestra historia. Se había decidido tapiar las calles donde se encontraran casas con enfermos o fallecidos por la fiebre amarilla, para guardar así una cuarentena que salvara al resto de la población. En una de esas calles tapiadas se encontraba una mujer joven que acababa de morir víctima de la fiebre. Lo que no sabían las personas que cerraron la calle era que esta mujer tenía un bebé de escasos meses, el cual se encontraba en su cuna llorando desesperado. Los llantos del bebé llegaron a los sensibles oídos de Tula, una perra de pequeño tamaño que gustaba de deambular por la zona. La perra al oír los llantos del bebé decidió aproximarse a él, comprendiendo que lo que tenía era hambre, así que Tula no dudó en dar de mamar a la niña. Pasó la cuarentena y la sorpresa fue mayúscula cuando encontraron al bebé vivo y a la perra a su lado. Tula pasó a convertirse en la imagen de la esperanza para muchos y en toda una heroína, ya que los medios locales dieron conocimiento de lo sucedido rápidamente. Tula era recibida en cualquier casa murciana, donde no se dudaba en dispensarle todo lo que quisiera para que estuviese bien alimentada, nadie quería que a la pobre Tula le faltase de nada. Tanto fue el calado de la historia, que en la ciudad de Murcia se popularizó la frase:  “La perra Tula tiene bula”.

 

Murcia, secretos y leyendas: Antonio Botías

http://www.amigosdelmuseoarqueologicodelorca.com/alberca/pdf/alberca6/10_201-210.pdf

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Español, Leyenda

La riada de Santa Teresa: cuando Murcia sucumbió a las aguas

Casi todos los murcianos conocen un acontecimiento que se produjo hace más de 130 años. Este no es otro que la “Riada de Santa Teresa”, la cual se produjo el 15 de octubre de 1879 y que arrasó gran parte de la ciudad, la huerta y otras poblaciones, como la de Orihuela, a unos 40 kilómetros de distancia.

La tragedia tuvo su inicio el 14 de octubre de 1879, en la Sierra de las Estancias, donde se contabilizaron hasta 12.500 m3. El agua arrasó Caravaca y Lorca, donde llegó a las dos y media de la tarde, a su paso arrasó con el puente de la carretera que unía la ciudad a Águilas; en Totana destrozó un puente de hierro. Las poblaciones de Totana, Alhama y Librilla fueron arrasadas. Todo esto hizo, que a su llegada a Murcia, fuera una auténtica hecatombe. A las nueve de la noche el Reguerón inundó Beniaján por el margen derecho, mientras que por el margen de la izquierda arrasaba la huerta. Destruyó la Raya, Puebla de Soto, Aljucer, Rincón de Seca, Nonduermas y la Era Elta. A las dos de la mañana llegó al Barrio del Carmen. El agua rodeó la ciudad, así que se procedió a repicar las campanas de la ciudad para alertar a la población. En aquella época había una fábrica de gas que alumbraba la ciudad, la cual se inundó. Al desbordarse el río Segura el agua llegó hasta Espinardo, Churra, Monteagudo, Puente Tocinos y el Raal. La mayor parte de la ciudad quedó inundada, incluyendo el hospital y la cárcel. Se estima que el río llevaba un caudal de 1700 m3, aunque algunas fuentes hablaron hasta de 2500 m3.

RIADA 02

Los daños, como podemos imaginar, fueron cuantiosos, más de 1000 muertos, que se distribuyeron de la siguiente manera: 761 en Murcia, 300 en Orihuela, 13 Lorca, dos en Librilla y uno en Cieza. En la ciudad de Murcia y la huerta fueron destrozadas cerca de 6000 viviendas y en Lorca murieron unos 23.000 animales. Bajo las aguas desapareció Nonduermas, de la que quedó únicamente la iglesia y tres casas. La huerta de Murcia tenía una extensión de 73.610 tahullas (medida que se usa en la Huerta de Murcia y Vega Baja y que equivale a 1118 metros), de las que se salvaron alrededor de unas 15000.

paris murcieToda esta tragedia tuvo tanta repercusión en la historia por lo que sucedió tras la riada. Hay que recordar que nos encontramos a finales del siglo XIX y que la ciudad de Murcia era una de las que había tenido más problemas para adaptarse a los tiempos que corrían, así que era una ciudad enfocada a la huerta y eminentemente subdesarrollada.  Todo tuvo su origen en José Martínez Tornel, director del “Diario de Murcia” que no dudó en dar a conocer la tragedia que se había vivido para poder recibir todas las ayudas posibles. El éxito de esta operación le sobrepasó y se recogió dinero de toda España hasta 1884. Las ayudas llegaron desde 33 países, destacando los casos del multimillonario Alfred Krupp y el Papa Leon XIII. Todas estas ayudas fueron importantísimas, pero me gustaría destacar dos: una de ellas fue la de la ciudad de París, donde se recaudaron hasta 1.812.000 pesetas, gracias a la edición del “Paris-Murcie”, donde firmas tan prestigiosas como Victor Hugo, Alejandro Dumas, Emile Zola, Zorrilla, Cánovas del Castillo pedían la ayuda para una localidad española de la que probablemente no habían oído hablar en su vida. El otro caso es el de José María Muñoz, un rico murciano, que no dudó en donar 500.000 pesetas a la Región de Murcia, así como dos millones de reales a la ciudad de Orihuela.

Como apunte final para los que no conocen Murcia o España, si una tragedia como esa sucediera en la actualidad en las mismas zonas, podría afectar a más de 600.000 personas.

http://larayasinfronteras.blogspot.com.es/2009/10/130-anos-de-la-riada-de-santa-teresa-la.html

http://murciamet.blogspot.com.es/2010/10/las-inundaciones-en-murcia-la-riada-de.html

http://servicios.laverdad.es/murcia_agua/cap9.htm

http://mitte-blog.blogspot.com.es/2010/05/no-somos-nadie-viii-la-riada-de-santa.html

http://vegamediapress.com/publicacionanterior/vegapress/noticias/index77c8.html?option=com_content&task=view&id=11109&Itemid=215

 

Deja un comentario

Archivado bajo Español, Historia

Juan de la Cierva: el pionero del aire español

Hoy vamos a conocer algo más de uno de esos pioneros del aire de principios del siglo XX. Hablamos de Juan de la Cierva, inventor murciano nacido en septiembre de 1895. Desde su infancia mostró gran interés por el fantástico mundo de la aviación. De pequeño disfrutaba realizando maquetas de aparatos voladores. Siendo un adolescente fundó la sociedad BCD, junto a dos amigos, para desarrollar aparatos que fueran capaces de volar. Por fin, en 1912, a la edad de 16 años pudieron presentar su primer prototipo. Se trataba de un biplano, conocido como el “Cangrejo”, por su llamativo color rojo.

Retrato de Juan de la Cierva y Codorníu, inven...

Retrato de Juan de la Cierva y Codorníu, inventor español del autogiro. (Photo credit: Wikipedia)

En 1919 el Gobierno de España convocó un concurso aeronáutico, en el que nuestro protagonista, con solo 24 años, participó. La experiencia no fue muy positiva, ya que aeroplano de tres motores que presentó se estrelló. Es, en ese momento tan frustrante, cuando nació el autogiro, ya que De la Cierva decidió que tenía que inventar un aparato que fuese más estable y seguro que un avión. Un año patentó su invento y en 1922 lo dio a conocer.

Este primer autogiro, denominado C1, resultó un fracaso, ya que a duras penas se elevó del suelo, pero, lo que para muchos habría supuesto un mazazo, para él significó que sus teorías eran correctas, ya que se levantaba del suelo, ahora sólo quedaba conseguir que se mantuviera. Un año después presentó el C4, que fue capaz de desplazarse cuatro kilómetros, con una altura de 25 metros. Siguió desarrollando su idea, pagándolo todo él mismo con su dinero, hasta que con el C6, fabricado en Madrid consiguió alcanzar los 50 km/h, necesitando únicamente que el aparato se encontrara a 20 km/h para el aterrizaje y despegue. Una de las cosas que más preocupaba a Juan de la Cierva era la seguridad de los aviones, ya que la tragedia era segura si los motores se detenían. Esa fue la razón por la cual ideó un sistema por el cual su autogiro podría aterrizar sin problemas incluso estando el motor parado. Finalmente, cuando el producto estaba casi desarrollado, se encontró que el gobierno español no lo apoyó lo suficiente, teniendo que emigrar a Inglaterra para desarrollar allí su producto. En 1928 el C6 era todo un éxito, llegando incluso a cruzar el Canal de la Mancha.

De la Cierva estaba obsesionado con la seguridad, es por ello que tuvo desavenencias con los directivos de la compañía que desarrollaban el producto, ya que desarrollaba muchos prototipos y ningún modelo final que se pudiera comercializar. Finalmente el modelo C19 comenzó a desarrollarse para su venta, después de una gran gira mundial de presentación, por Francia, Alemania y Japón con la “The Cierva Autogiro Company”. En 1932 terminó de perfeccionar su aparato, apareciendo el C30. Este aparato ya tenía unas condiciones más que interesantes, ya que podía transportar hasta 250 kilos, alcanzar los 160 km/h, “…llegando a despegar al salto y a aterrizar sobre una sábana extendida”. Una de las características más llamativas fue que era capaz de aterrizar en barcos, algo impensable para los aviones de la época. El C30 fue el autogiro más comercializado de todos, vendiéndose en gran cantidad de países del Mundo.

English: Avro-built Cierva C.30A Autogiro taxy...

Autogiro  C.30A  Rearsby Aerodrome, Leicestershire (Photo credit: Wikipedia)

Por desgracia, Juan de la Cierva murió muy joven, en 1936, a los 41 años. Murió en un accidente de avión, irónicamente, después de dedicar su vida a fabricar un aparato que permitiese volar de manera segura. El autogiro cayó en desgracia, eran momentos difíciles para el Mundo, que un par de décadas atrás había salido de la “Gran Guerra”, que sufría las consecuencias del “Crack del 29” y se abocaba a una nueva guerra.

Como curiosidad: Juan de la Cierva llegó a desarrollar hasta 120 prototipos diferentes, estas mejoras ayudaron a que pudiera, entre otras cosas, despegar sin necesidad de pista. En 1946, sus restos fueron trasladados a Madrid y en 1954 se le concedió con carácter póstumo, el título “Conde de la Cierva”. Desde el 2001 el Ministerio de Educación y Ciencia entrega el “Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva”.

Deja un comentario

Archivado bajo Español, Historia

Los vikingos en la Península Ibérica y… ¿en Murcia?

El auge vikingo se produjo entre el siglo IX y el XI. El origen del pueblo vikingo lo encontramos en Noruega, Suecia y Dinamarca. La sociedad nórdica estaba basada en una estructura familiar importante, donde el papel de las mujeres era mucho más importante que en el resto de las sociedades de la época. Esa importancia se debe a que los hombres pasaban largo tiempo fuera del hogar y las mujeres tenían que valerse por sí mismas. La sociedad vikinga estaba dividida en dos clases: libres y esclavos. Las personas libres podían llevar armas y su voz era escuchada en las asambleas, mientras que los esclavos no tenían derechos, pero eran mucho mejor tratados que en otras sociedades de la época y podían alcanzar su libertad.drakkar

La incursión que marca el inicio de la cultura vikinga se produjo a finales del siglo VIII, teniendo su destino un convento en Northumbria, que fue arrasado, siendo sus moradores asesinados y, los pocos que sobrevivieron, apresados como esclavos. Esta incursión sería la primera de muchas por territorios hasta entonces desconocidos para ellos, como eran las costas de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Durante unos años hubo una relativa calma, hasta que los vikingos decidieron extender sus territorios hacia las Islas Feroe, Islandia, Irlanda y Escocia. En el año 845 los vikingos llegaron a París, de la que se retiraron después de recibir un cuantioso bote. Los barcos vikingos, llamados “drakkar” por tener un mascarón con forma de dragón, tenían como particularidad un calado muy pequeño, lo que les permitía remontar ríos sin problemas, llegando así a las ciudades.

En el 843 Bayona, ciudad costera del sur de Francia, fue tomada como base para sus incursiones en la Península Ibérica. Es más que probable que los vikingos hubieran oído hablar de las numerosas riquezas de Al-Andalus, lo que habría situado a la Península Ibérica como un objetivo para sus incursiones. Tras una breve “visita” a Oviedo, dirigieron sus embarcaciones hacia la costa gallega, donde el Faro de Hércules sirvió de atracción, ya que pensaron que tras un importante faro como ese debía encontrarse una rica ciudad. Nada más lejos de la realidad, ya que la población más importante de la zona era Clunia, ciudad que desapareció tras la incursión vikinga.Lindisfarne ataque vikingo

La siguiente parada fue Lisboa, donde arribaron con cerca de cien navíos. El gobernador de la ciudad envió emisarios a Córdoba para avisar a la capital del califato de lo que se avecinaba. Finalmente los vikingos fueron incapaces de saquear Lisboa y tras dos semanas, decidieron proseguir su viaje hacia el sur. Ya en el sur de la Península Ibérica se hicieron con el control de Cádiz, que sería una de las bases de operaciones vikingas en Iberia. Desde allí mandaron sus naves a remontar el Guadalquivir, saqueando Sevilla. Una vez tomada Sevilla, decidieron adentrarse utilizando caballos, saqueando así diversas ciudades del interior. Finalmente el ejército llegado de Córdoba y las últimas fuerzas que quedaban en Sevilla, consiguieron repeler a los vikingos, que ponían así fin a su primera incursión en la península.

La segunda expedición comienza a finales del siglo IX, atacando con crudeza Lisboa. Prosiguieron hacia el sur, atravesando esta vez el Estrecho de Gibraltar, lo que le llevaría a atacar Algeciras y diversas localidades del norte de África. Bordeando la costa llegaron al reino de Tudmir, que comprendía las provincias de Murcia, Alicante y parte de Almería.

Desde Orihuela, donde se establecieron en un pequeño campamento, realizaron incursiones a las zonas vecinas, llegando incluso a zonas cercanas a Valencia.

¿Llegaron a Murcia los vikingos? Hay indicios que sí, aunque hay que recordar que Murcia había sido fundada tres décadas atrás, siendo al principio un campamento militar, aunque se convertiría en medina poco después. En aquella época el Segura llegó a ser comparado con el Nilo, por lo que no es de extrañar que atrayera “visitantes” a sus orillas.

Los vikingos y la globalización

Los vikingos y la globalización (Photo credit: Javier Martínez Ortiz)

http://suite101.net/article/las-invasiones-vikingas-en-la-peninsula-iberica-a37795http://comunidades.laopiniondemurcia.es/blogs/lucia_sanchez_sotelo/restos_vikingos_en_tierras_murcianas_-2002.html?oauth_comprueba=1&hash_user=4cbb37794c40bd774683cdb2a72cfe72

http://www.laverdad.es/murcia/v/20111113/murcia/hubo-vikingos-segura-20111113.html

http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/vikingos_en_espa%C3%B1a

Deja un comentario

Archivado bajo Español, Historia

The Baron Island Legend

Isla del Barón

Baron Island (Photo by Javier Martín)

The Baron Island is the biggest island of Murcia (Spain) and it is in the centre of the Mar Menor. It is a volcanic island and its top are 104 meters over the sea.
The island belonged to the army until 1726, being a prison. In the second half of the XIXth we found our protagonist. His name was Mr. Julio Falcó d’Adda and he was born in 1834 in Milan. Related with the Spanish royal family had a carefree life since he gone to the prison after kill a man in a duel. After he left the prison, in 1878, he bought the island where the prison is and order to built a palace.
His parties was famous and in one of these parties he knew the other protagonist of our history. Relate the legend that in one of these parties he met a Russian noble woman, which its family was ruined. Her family agreed the marriage immediately.  She didn’t love the baron and she usually walked naked along the beach, bathing her white skin under the moon. Time passed and their relationship was the same. One night the baron decided to kill his wife with the help of a servent.
Now, nearly 120 years later, a lot of sailors narrate that in the night they saw a white radiance in the beach, as the Russian noble continuing enjoying the warm water of Mar Menor in the full moon  nights.

Mar Menor

The Mar Menor Coast (Photo by Javier Martín)

Deja un comentario

Archivado bajo English, Legend

Ibn Arabí: el poeta de Dios

“El movimiento que da lugar a la existencia del universo es el movimiento del amor”  Ibn Arabí

ibn arabi

Abú Bakr Muhammad Ibn Arabí nació en Murcia en julio de 1165 y murió en Damasco (Síria) en diciembre de 1240. En Murcia es conocido por su avenida, Abbenarabi, aunque aquí vamos a intentar conocer algo más del que probablemente es la figura más importante y venerada del misticismo islámico.

Sus obras tuvieron al principio una gran repercusión en el mundo del islam, pero, en la actualidad, sus ideas han alcanzado importancia a nivel mundial.

De padre murciano y madre bereber, se trasladó a Sevilla siendo niño. Pronto su ansia de conocimiento hizo que recorriera el Al-Andalus y el norte de África, conociendo en sus viajes a diferentes grupos de la rama sufí. Más tarde viajó por Irak, Arabia y Siria, donde está enterrado, siendo un lugar de peregrinación para los sufíes.

La obra de Ibn Arabí es de carácter religiosa, aunque no es simplemente un místico, ya que su obra abarca desde una interpretación del mundo hasta la ley islámica. Para Ibn Arabí Dios es una unidad suprema, desarrollándose una relación entre lo “creado” y el “creador”.

Las obras más importantes de Ibn Arabí son tres:

  • “Los engarces de la sabiduría”: es la obra más importante de la enseñanza espiritual de Ibn Arabí y una referencia para sus seguidores
  • “Las iluminaciones de la Meca”: esta obra es un compendio del conocimiento de Ibn Arabí. En esta obra se estudia el significado de los rituales islámicos.
  • “El intérprete de los deseos”: es una colección de poesía amorosa.

La importancia de la obra de Ibn Arabí es su universalidad, ya que él mismo admitió que todas las creencias son parejas, encontrándose la diferencia en la interpretación que se da de la misma realidad. Encontramos en Ibn Arabí una figura conciliadora, ya que todos los seres tenemos el amor como el motor de nuestras vidas.

feretro ibn arabi

Deja un comentario

Archivado bajo Español, Historia

El Reino de Murcia del Rey Lobo

Vamos a viajar al pasado, a un pasado esplendoroso de Murcia, para ello debemos poner nuestra vista en el siglo XII. Es en esta centuria cuando encontramos a Muhammad Ibn Mardanis, conocido por los cristianos como el Rey Lobo.

Ibn Murdanis fue nombrado rey de Murcia y fue durante su reinado cuando Murcia alcanza su mayor esplendor, siendo un reino importante en Europa. La base de este crecimiento se encuentra en la agricultura, que creció después de la remodelación hidrográfica de la huerta murciana.

El ascenso de Ibn Murdanis se produjo en una época convulsa, época de los almohades, secta religiosa del sur de Marruecos y que criticaban el desahogo moral en el que se vivía en la península. Ibn Murdanis hizo frente al avance de los almohades gracias a unos pactos con los reyes cristianos, pactos en los que se pagaban tributos a los reyes cristianos, dando lugar a un largo período de paz que ayudó al fortalecimiento
del Reino de Murcia y su crecimiento económico y político.

reinoEl Reino de Murcia llegó a amenazar Córdoba y se acercó a Sevilla. Como curiosidad, habría que destacar que el “Rey Lobo” fue un protegido de la Corona de Castilla. Durante el reinado del rey Lobo, Murcia logra un esplendor inmenso, tanto que su moneda se convierte en referente en toda Europa. La artesanía y la cerámica murciana se exportaba a las repúblicas italianas. Todas estas operaciones comerciales las realizaban con el “Dinar de Oro”, siendo este acuñado en Murcia, es decir, el Reino de Murcia dispuso de su propia moneda para comerciar con Europa.

A todo esto hay que añadir los numerosos lugares de ocio y cultura que se crearon como guinda de esta esplendorosa etapa del emirato murciano, que fue capital de Al- Andalus durante un tiempo. Aproximadamente en esta época aparece en Murcia el cultivo de la seda.

dinar de oro

Dinar de oro del Reino de Murcia

La ciudad de Murcia (Mursiya) creció hasta el punto que la ciudad tuvo que extender sus murallas, creándose fuera de ellas el arrabal de la Arrixaca. Durante esta época se crearon nuevas fortalezas defensivas creándose un alcázar (actual Los Alcázares), así como en Blanca y Valle del Ricote.

Finalmente el Reino de Murcia cayó a manos de los almohades, quienes aprovecharon la muerte del Rey Lobo para terminar apoderándose del mismo por medio de Yusuf I, quien, apoyado por tropas del norte de África terminó por someter al Reino de Murcia.

Deja un comentario

Archivado bajo Español